Aparte de todo (tus ofensas)...mentirosa.
Todo lo que me has dicho me persigue a todos lados.
Si soy lo peor para ti no entiendo qué hacemos juntos,
no entiendo por qué estás con el diablo.
Lo que sé es que estoy dolida, jodida,
amargadamente quebrada.
Has pisoteado mi alma y lo que soy.
Has debilitado mi calma.
Entonces para ti, querido, no soy nada.
¿Cuánto crees que vales para mí?
Lo dejo a tu memoria y a tu conciencia...
Cómo duele saber lo desechable,
lo ínfimamente nada
que soy para ti.
Cuando tu constituías mi mundo, la tierra
y la órbita en que giraba.
Pero a ti nada te importa y acabas con mi vida
y autoestima como si fueras dueño también de ellas.
Total que creerte dueño de mi
resultó una tontería y actuar como si lo fueras.
¿Por qué pudiendo ser felices
acabamos tan pronto con lo dulce
y la buena voluntad?
¿Por qué odiar la máxima hippie del amor y de la paz?
¿Por qué nos destruye lo que se ama?
Subestimar y ofender, humillar...
No tengo nada,
pero desde antes de conocerte.
Y hoy no tengo nada
más que pura mala suerte.
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